Muerte de un
periodista independiente
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Will era experto en
cubrir misiones periodísticas de alto riesgo. Recibió palo de la policía en
Nueva York como en Río de Janeiro, y amenazas de muerte que nunca lo
intimidaron
Que
estemos felicísimos por la derrota que el pueblo de los Estados Unidos le
propinó al Partido Republicano y por el posible renacimiento de la democracia, a
punto de perecer en las manos del señor Bush hijo, no debe hacernos olvidar que
el muro de la infamia en la frontera con México sigue siendo un proyecto en
marcha, y que en el interior de México, en Oaxaca, hay un conflicto en el cual
los sectores democráticos están llevando la peor parte.
Víctima de ese conflicto, una de las víctimas, fue el periodista estadounidense
Bradley Roland Will, que, al servicio de la independiente Indymedia, cubría la
pugna desatada en Oaxaca entre el gobernador de ese Estado, Ulises Ruiz, y los
miles de maestros y de ciudadanos que hace más de cinco meses piden la renuncia
del despótico y corrupto jefe del gobierno estatal, apoyado a machamartillo por
el presidente Fox.
Bradley Will había cubierto in situ el conflicto entre el pueblo de Oaxaca y su
Gobernador desde comienzos de octubre. Sus informes ayudaron en gran parte a que
se difundiera la verdad acerca de lo que estaba ocurriendo en Oaxaca, de la
profunda corruptela que reina en la administración de ese Estado, uno de los más
pobres de México, y de la justicia que asiste a la causa encabezada por los
maestros y reprimida de manera sangrienta por los sicarios al servicio del
gobernador Ulises Ruiz.
Según relata el diario mexicano La Jornada, llegó a Oaxaca enfermo. Desoyó las
advertencias de un amigo para que se abstuviese de efectuar ese viaje y a su
llegada lo recibieron amistosos consejos. Si estimaba en algo su vida, le
convenía no contar la verdad, ni filmarla.
Will conocía los riesgos de su oficio. El 27 de octubre pasado, en la colonia de
Calicanto, con la cámara al hombro, grabó el ataque de los pistoleros del
gobernador Ruiz contra las barricadas que los huelguistas levantaron en esa
colonia. "Un regidor -dice la nota de La Jornada-, el jefe de seguridad de la
alcaldía y dos policías disparaban a los opositores al gobernador del estado.
También lo hicieron contra Brad, que documentó la agresión, siempre detrás de un
grupo de jóvenes. No se expuso, pero los pistoleros lo tenían en la mira. Cayó
abatido a balazos".
Brad Will filmó su propia ejecución, un video de diez segundos, en el que se
aprecia con claridad cómo las balas que lo asesinaron no eran balas perdidas,
sino que tenían al periodista como blanco. Por algo le previnieron que no se
metiera a mostrar verdades. No hay nada más peligroso para la salud que aquellas
verdades que incomodan a los poderosos o a los fuertes. Bradley Will dio su vida
por la verdad. Hace treinta años, otro periodista independiente filmó también su
propio asesinato, en las calles de Santiago, a manos de uno de los esbirros de
Pinochet.
Decir la verdad, aunque cueste la vida, hace parte del apostolado del
periodismo, y los periodistas independientes lo asumen como apóstoles que
cumplen, sin medir riesgos, la tarea de contar historias reales. "Tal vez
-expresa una nota de Indymedia¿ la muerte de Brad hubiera sido prevista si las
corporaciones mediáticas mexicanas, internacionales y estadounidenses hubiesen
contado la historia real del pueblo de Oaxaca. Entonces, aquellos de nosotros
que vivimos confortablemente no estaríamos oyendo hablar de esta huelga de cinco
meses, o sobre esa lucha de 500 años".
Bradley Roland Will tenía 36 años.
Indymedia
por
Enrique Santos Molano Friday, Nov. 10, 2006 at 3:03 PM
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http://colombia.indymedia.org/news/2006/11/52254.php
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